SAN FRANCISCO — Everlane confirmó este lunes que cumplió su mandato de transparencia radical al transferir todas las obligaciones éticas a los subcontratistas no revelados de Shein. El CEO Michael Preysman calificó la ignorancia como 'la forma más pura de confianza', señalando que los clientes ya no necesitan saber dónde se fabrican las prendas. 'Saber la dirección de la fábrica era una carga para el comprador', dijo la vicepresidenta de Integridad Sarah Klein.