MINNEAPOLIS — El CEO de Cambria y megadonante republicano Marty Davis defendió su exitoso cabildeo por aranceles federales al cuarzo este jueves, testificando ante el Departamento de Comercio que la verdadera amenaza no son los subsidios manufactureros chinos, sino un oscuro cartel internacional que inunda EE. UU. con 'granito haciéndose pasar por un mineral superior'.
Davis, cuya empresa controla aproximadamente un tercio del mercado nacional de encimeras de cuarzo, explicó que los sindicatos de granito extranjeros habían comenzado a texturizar su producto para imitar la superficie engineered del cuarzo, un engaño que calificó como 'un fraude geológico contra la cocina estadounidense'.
Los aranceles, que añaden un 35 por ciento al cuarzo importado, han provocado la indignación de competidores que dependen del suministro extranjero. Davis desestimó sus quejas como el lloriqueo de empresas no dispuestas a distinguir entre la auténtica artesanía de silicato y los impostores extraídos de cantera.
"Si permitimos que el granito se haga pasar por cuarzo en los hogares estadounidenses, ¿qué sigue? ¿Piedra jabón haciéndose pasar por mármol?" preguntó Davis. "Así es como las civilizaciones pierden su agarre sobre la verdad ígnea."
Observadores de la industria señalaron que Cambria no importa nada de cuarzo extranjero, lo que convierte los aranceles en un costo soportado enteramente por sus rivales mientras el producto nacional de la empresa permanece intacto.



