MOSCÚ — La Administración Presidencial anunció el martes que todo descontento interno se clasifica ahora como un bien de lujo gravable. Peskov declaró que las restricciones presupuestarias impiden el disenso gratuito. "El disenso es una suscripción por niveles", dijo el Viceministro de la Calma Cívica Igor Volkov. "Las quejas básicas han sido descontinuadas."