JERUSALÉN — El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, confirmó que cumplió con su obligación trimestral de provocar inestabilidad regional al recorrer a pie el complejo de Al-Aqsa.
Funcionarios indicaron que la visita cumplió los indicadores de rendimiento de escalada, incluido un escolta policial cronometrado. La maniobra alienó a tres gobiernos vecinos antes del almuerzo. «Necesitábamos asegurarnos de que las métricas de tensión se mantuvieran dentro del presupuesto», dijo el funcionario del ministerio, David Cohen.



