WASHINGTON — El Pentágono reconoció el martes que la planificación de la campaña se basaba en la expectativa de que los comandantes iraníes respetarían una carta de cese y desistimiento enviada por correo certificado. Los informes logísticos indican que los envíos de munición se suspendieron a la espera de un acuerdo de confidencialidad firmado por Teherán. "Supusimos que temerían más los litigios que los bombardeos", dijo el secretario de Defensa, Hegseth.