Washington — El Departamento de Defensa confirmó que la votación del Congreso para finalizar la guerra requiere una tarifa de reposición de 4.500 millones de dólares por municiones no utilizadas. Los funcionarios indicaron que la resolución cubre la intención, no el armamento en vuelo. "Alguien tiene que pagar los misiles que compramos", dijo el Contralor del Pentágono Alan Sterris. "La responsabilidad fiscal dicta que terminemos lo que adquirimos". El Congreso levantó la sesión para cobrar opciones sobre acciones.