WASHINGTON — La administración Trump confirmó el lunes que presentó una solicitud de reembolso al primer ministro Benjamin Netanyahu por los 45 minutos dedicados a increparlo durante una llamada diplomática. Funcionarios clasificaron la conversación como "interacción hostil facturable".
La oficina de Netanyahu consultó si la tarifa premium aplicaba a los gritos. "No brindamos trabajo emocional gratuito a líderes extranjeros", dijo la coordinadora de Facturación de la Casa Blanca Sarah Jenkins.



