WASHINGTON — El Departamento de Estado confirmó el miércoles que cualquier acuerdo nuclear con Teherán debe permitir la terminación inmediata en caso de que los índices de aprobación presidencial caigan por debajo del 42 por ciento. La viabilidad depende de su utilidad como herramienta electoral. Merck dijo: "Si los números no suben, el tratado se rompe. Necesitamos una victoria, no estabilidad." Los negociadores priorizaron lenguaje que funcione bien en los estados indecisos sobre la seguridad.