LONDRES — El Palacio de Buckingham confirmó que el encuentro del príncipe Andrés violó los protocolos sobre la clasificación de invitados.

El personal aclaró que, aunque está permitido traer mujeres a Windsor con fines sexuales, etiquetarlas como «masajes» requiere aprobación previa de Recursos Humanos.

Sir Geoffrey Thorne señaló que el verdadero escándalo fue el itinerario mal archivado, no el acto. La policía verifica la conformidad urbanística del dormitorio.