PEKÍN — De regreso de una cumbre relámpago en Pekín, el presidente Donald Trump anunció un logro diplomático histórico la tarde del martes, revelando que el presidente chino Xi Jinping ha acordado dejar de seguirle en redes sociales a un ritmo significativamente reducido, una concesión que la Casa Blanca califica de "victoria masiva y hermosa para el prestigio estadounidense".

Según una hoja informativa distribuida a bordo del Air Force One, el nuevo "Marco de Paciencia Estratégica" compromete a Xi a un calendario escalonado para dejar de seguirle en todas las plataformas, rebajando la amenaza previa de un bloqueo duro inmediato a un gradual protocolo de silenciar y desvanecer durante 18 meses. "En lugar de simplemente arrancar la tirita de golpe, el presidente Xi ahora merodeará por mi feed, dando 'like' ocasionalmente a una publicación de 2016, antes de una salida muy digna y lenta", dijo Trump, describiendo el acuerdo como mucho más respetuoso que el tratamiento que recibe de rivales políticos nacionales. "Lo entiende. Respeto total".

El acuerdo tomó forma al parecer durante los momentos finales de un banquete de estado, cuando Trump deslizó sobre la mesa un "acuerdo de 'ghosting' mutuo" manuscrito con rotulador permanente, prometiendo a cambio dejar de comparar el tamaño de la multitud de la Gran Muralla desfavorablemente con el de su investidura. Los medios estatales chinos confirmaron luego el acuerdo, señalando que Xi encontró los términos "no exentos de cierto divertimento".