LONDRES — El Ministerio del Interior confirmó el martes que interferir con envíos de armas conlleva ahora una pena mayor que fabricarlas.

Bajo los nuevos protocolos antiterroristas, la objeción moral se clasifica como una interrupción no autorizada de la cadena de suministro. Un portavoz del departamento dijo que la violencia está programada, pero la protesta no.