ZÚRICH — La FIFA confirmó que trata la anexión geopolítica como una incidencia estándar de mantenimiento del recinto, exigiendo a las naciones anfitrionas notificar cambios de soberanía 48 horas antes del pitido inicial. Los funcionarios aclararon que la neutralidad implica ignorar los silbatos que suenan fuera del estadio.

"No reconocemos fronteras, solo zonas de transmisión", declaró el Director de Comunicación Klaus Müller. "Si los civiles obstruyen el césped, reubicamos el encuentro."