ZÚRICH — La FIFA presentó una suscripción al 'Escudo de Complicidad', mediante la cual transfiere la culpa del espectador sobre los abusos del país anfitrión a una entidad offshore. Los aficionados quedan contractualmente absueltos de apoyar dichas violaciones. «La moralidad es una cuestión de ancho de banda», declaró el Director Comercial de la FIFA, Jean-Luc Dubois. «Nosotros gestionamos el pecado». El servicio elimina automáticamente las alertas informativas sobre muertes de trabajadores del estadio durante la emisión en vivo.