MENLO PARK — RRHH de Meta confirmó el miércoles que los datos de dilatación pupilar y pulsaciones de teclas recopilados de los cascos del personal se utilizarán para calibrar los ajustes de empatía en los bots de terminación automatizados. La dirección afirmó que el bucle de retroalimentación garantiza que los despidos se sientan «personalmente adaptados». Los representantes del personal señalaron que la política efectivamente requiere que los trabajadores financien su propia obsolescencia.