WASHINGTON — La FDA confirmó el martes que la lechuga cortada retirada está libre de patógenos, pero ordenó a los estadounidenses seguir desechándola para evitar desestabilizar la burocracia. Los comisionados argumentaron que validar alimentos seguros dejaría sin sentido sus etiquetas de advertencia. «Admitir que estamos equivocados sugiere que podemos tener razón, lo cual es un riesgo que no podemos correr», dijo el Oficial Superior de Cumplimiento Gary Milson.